Lesiones del Hombro, de la Rodilla y del Tobillo



Lesiones de hombro

El hombro comprende dos articulaciones:

  • la articulación entre la clavícula y el omóplato llamada articulación acromioclavicular
  • la articulación entre el húmero y el omóplato llamada glenohumeral (o escapulohumeral).

El conjunto de músculos que realizan todos los movimientos del hombro se llama manguito rotador. Una lesión de hombro incluye:

  • un componente articular, es decir, un bloqueo mecánico en una u otra de las dos articulaciones del hombro, o incluso en ambas.
  • un componente tendinoso y muscular, es decir, una tendinitis de uno o varios tendones de los músculos del manguito rotador.

Este tipo de lesión aparece como resultado de un accidente, de esfuerzos musculares repetidos o muy intensos, o de posturas agresivas repetidas. Para diagnosticar correctamente una lesión de hombro, es necesario realizar una serie de radiografías del hombro, así como una ecografía de los tendones del hombro. El quiropráctico evaluará la lesión del hombro, por un lado haciendo que el paciente realice ciertos movimientos del hombro y, por el otro, palpando las articulaciones y los tendones implicados.

Cuando los síntomas bajan hacia el brazo o el antebrazo, es necesario realizar un diagnóstico diferencial entre una lesión cervicobraquial y una periartritis del hombro. La primera está asociada a una lesión discal de origen cervical y la segunda es específica del hombro.

Tratamiento quiropráctico

El tratamiento quiropráctico consta de 2 partes:

  • desbloqueo y recentrado articular mediante compresión en la zona bloqueada mientras el paciente realiza movimientos de brazos en distintas direcciones
  • tratamiento de la lesión del manguito rotador mediante la técnica de barrido y alisado asistida por instrumentos (la lamina Myo-Dren) vista en el capítulo «tratamiento de lesiones de tejidos blandos».

Se necesitan de 3 a 7 sesiones repartidas en un periodo de 1 a 3 meses para tratar una lesión de hombro.

Ajuste del hombro
Ajuste del hombro

Lesiones de rodilla

La rodilla incluye 4 huesos (fémur, rótula, tibia y peroné), 2 cartílagos (meniscos interno y externo) y 3 articulaciones:

  • patelofemoral
  • tibiofemoral
  • tibiofibular

Las patologías son diversas: roturas de ligamentos cruzados, desgaste del cartílago (artrosis), fisuras o roturas de menisco, bloqueos mecánicos y tendinitis. El cuidado quiropráctico puede abordar las dos últimas patologías: los bloqueos y las tendinitis.
Las lesiones de rodilla aparecen tras un accidente o por la práctica de ciertos deportes (esquí, tenis, senderismo, deportes de rebote...).

Cuando el dolor se extiende más allá de la zona de la rodilla (dolor en el muslo y la pantorrilla), se debe realizar un diagnóstico diferencial entre una lesión radicular (ciática o cruralgia con radiación dolorosa por la pierna, particularmente en la rodilla) y una lesión primaria de rodilla. La lesión radicular se origina a partir de una hernia discal lumbar (ver capítulo 'Lesiones discales').

Los exámenes utilizados para diagnosticar una lesión de rodilla son las radiografías y una tomografía computarizada (TC) o una resonancia magnética (RM) de la rodilla. El examen utilizado para diagnosticar la ciática o la cruralgia es una resonancia magnética o una tomografía computarizada lumbar. Además de las radiografías, las tomografías computarizadas y las resonancias magnéticas, el quiropráctico diagnosticará una lesión articular o tendinosa de la rodilla haciendo que el paciente realice movimientos específicos y palpando las articulaciones y los tendones afectados.

Tratamiento quiropráctico

El tratamiento quiropráctico actuará sobre diferentes articulaciones.

  • En la articulación femoro-tibial, este es el procedimiento:
    • Desbloqueo y recentrado de la articulación femorotibial mediante compresión en la zona bloqueada, mientras el paciente, sentado, realiza movimientos de rotación de la pierna, así como movimientos de flexión-extensión de la pierna sobre el muslo.
    • Tratamiento de las posibles tendinitis asociadas mediante la técnica de barrido-alisado asistida por instrumento (la herramienta Myo-Dren) detallada en el capítulo "tratamiento de las lesiones de tejidos blandos".
  • En la articulación tibio-peronea:
    • Desbloqueo mediante compresión en el peroné, mientras el paciente, acostado boca abajo, realiza movimientos de rotación del pie hacia el interior y el exterior.

Tratamiento y frecuencia de las sesiones: Entre 2 y 5 sesiones programadas con un intervalo de 10 días entre cada una.


Lesiones del tobillo y del pie

El pie cuenta con 26 huesos, 16 articulaciones, 107 ligamentos y 20 músculos intrínsecos. Las principales lesiones del pie y del tobillo agrupan traumatismos frecuentes, desgaste articular y deformidades morfológicas.

Tratamiento quiropráctico

Antes de decidir si es posible tratar una patología del pie, es necesario realizar radiografías del pie para buscar la presencia de fracturas y, posiblemente, una tomografía computarizada (TAC) para diagnosticar un esguince de Lisfranc o una resonancia magnética (RM) para buscar un neuroma de Morton.

El quiropráctico puede intervenir en:

  • Los esguinces de tobillo.
  • Las tensiones articulares de los maléolos con respecto al astrágalo (también llamado talus), del calcáneo (el hueso del talón) con respecto al astrágalo, y del cuboides con respecto al calcáneo, al cuarto y al quinto metatarsiano.
  • La tendinitis del tendón de Aquiles y la fascitis plantar (ver ventana de "Tendinitis").

El tratamiento puede durar de 1 a 3 meses y el número de sesiones varía de 2 a 7 según la gravedad de la lesión.