Lesión de tejidos blandos

Lesión de tejidos blandos

Cuando hablamos de tejido blando, nos referimos a los tendones, músculos, ligamentos, bursas serosas, fascias y aponeurosis. Al contrario, el hueso es un tejido duro. La expresión «lesión de tejido blando» se refiere a la rotura de algunas fibras de un tendón muscular, una bursa, una fascia o una aponeurosis (tendinitis, bursitis, fascitis y aponeurositis). Estas roturas aparecen debido a:

  • Esfuerzos repetidos y fatiga postural.
  • Un accidente.
  • Bloqueos mecánicos de la columna o de las extremidades (tendinitis del psoas o de los glúteos, bloqueo del hombro, esguince de rodilla y de tobillo), en cuyo caso hay que tratar tanto la tendinitis como el bloqueo articular asociado.

En qué consiste la lesión de tejido blando

Si no hay una rotura completa o un arrancamiento tendinoso o ligamentoso durante un accidente muscular, se activa un proceso natural de auto-reparación. Consiste en la aparición de tejido cicatricial de tipo colágeno fabricado por el cuerpo para «soldar» de nuevo las fibras rotas. En casos de pequeñas roturas fibrilares, el paciente se recupera muy bien. Sin embargo, cuando se trata de roturas más importantes, el dolor obliga al músculo al reposo forzado y el colágeno reparador a veces desborda la zona lesionada, creando adherencias. Todo esto provoca dolor al movimiento, afecta a la elasticidad muscular y al deslizamiento tisular dentro de las aponeurosis, genera reacciones inflamatorias y, en consecuencia, reduce la movilidad de la articulación asociada, pudiendo también causar compresiones en los nervios vecinos.

Los diferentes tipos de lesiones

Una tendinitis es una inflamación dolorosa de un tendón que se siente a la palpación o al movimiento. El tendón es el extremo fibroso del músculo que inserta dicho músculo en el hueso. Cuando la vaina sinovial del tendón (la envoltura del tendón) también está inflamada, se habla de tenosinovitis.

Una bursitis es una inflamación dolorosa de una bolsa sinovial, a veces con sensación de quemadura sentida a la palpación y al movimiento. Una bolsa sinovial es un saco que contiene líquido sinovial. La bolsa se sitúa entre un hueso y un músculo. Su función es facilitar el deslizamiento del músculo y de sus tendones con respecto a una articulación o a un hueso. Las bursitis aparecen durante microtraumatismos repetidos o golpes. Son frecuentes a nivel de la cadera lateralmente y a nivel del hombro.

La fascitis plantar, también denominada aponeurosis plantar, se define como una inflamación dolorosa de la inserción de la fascia plantar bajo el talón. Se agrava con la bipedestación y la marcha.

Lesiones de tejido blando tratadas por el quiropráctico

A nivel del miembro inferior:

  • Fascitis plantar (debajo del talón)
  • Tendinitis crónica del tendón de Aquiles
  • Periostitis tibial (dolor en la tibia)
  • Lesión de los músculos isquiotibiales (dolor en la parte posterior del muslo)
  • Lesión del cuádriceps (dolor en la parte anterior del muslo, justo por encima de la rodilla)
  • Tendinitis rotuliana (dolor debajo de la rótula)
  • Síndrome de la cintilla iliotibial y lesión del TFL (dolor lateral del muslo)
  • Bursitis de cadera
  • Tendinitis del psoas (a nivel del tendón del psoas cuando se inserta en la cara posterior del trocánter menor de la cadera)
  • Tendinitis de los aductores (a nivel de los tendones de los aductores cuando se insertan en el pubis)

A nivel del miembro superior:

  • Tendinitis crónica del manguito de los rotadores del hombro (supraespinoso, infraespinoso…).
  • El "tennis elbow" (codo de tenista o epicondilitis lateral) y el codo de golfista (epicondilitis medial).
  • Tendinitis del tendón del pulgar (enfermedad de De Quervain): dolor en la parte baja del antebrazo, a nivel del radio.
    • Dedo o pulgar en resorte o en gatillo (tenosinovitis estenosante).

Tratamiento de una lesión de tejidos blandos por el quiropráctico

El terapeuta va a diagnosticar la lesión mediante diferentes técnicas de palpación y movilización. Si efectivamente se trata de una lesión de tejido blando, el quiropráctico utilizará dos técnicas complementarias:

  • la compresión de la zona inflamada del tendón mientras le pide al paciente que realice el o los movimientos que hacen deslizarse el tendón en su vaina.
  • el barrido o alisado repetido de la zona inflamada (unos veinte barridos puntuales por sesión) con un instrumento llamado lamina Myo-Dren. Este barrido de la lamina tiene como objetivo despegar y movilizar los agregados de tejido fibroso (colágeno) no deseable, así limpiando el terreno para reactivar un nuevo proceso de reparación del tejido lesionado. Además, el paso de la lamina facilita la identificación de las zonas lesionadas gracias a la resistencia granulosa que se encuentra durante el barrido, una identificación que no siempre es evidente a la palpación. Este barrido se extenderá después al resto del músculo.
    Una lamina Myo-Dren es un instrumento multi-angular de acero quirúrgico diseñado para adaptarse prácticamente a todas las formas y tamaños de músculo.
    Nota: en el caso de una periartritis de hombro, hay una lesión articular y una tendinitis asociada. El quiropráctico deberá tratar ambas. Véase el capítulo "Lesión de hombro".

Tratamiento y frecuencia de las sesiones: de 3 a 6 sesiones programadas con un intervalo de 10 días entre cada una.

Las técnicas de compresión y barrido se pueden aplicar muchos años después de que ocurriera la lesión y seguir siendo eficaces.